Tengo el corazón roto… ¿Y ahora qué hago? Las 5 palabras clave para superar un desamor.

Las 5 palabras clave para superar un desamor

A todos nos ha pasado alguna vez… Creemos conocer a esa persona de ensueño que nos complementa la vida y parece llenar ese vacío que teníamos. Reímos por tonterías en medio del día, tarareamos mientras caminamos y todo parece saber más dulce y estar lleno de luz. La briza sopla más fuerte y tu mundo se vuelve de colores.

Hasta que llega nuestro amigo el tiempo para ir poco a poco barriendo las ilusiones del enamoramiento y nos hace ver ciertas maneras, ciertas… costumbres, que no habíamos visto debido a ese desnivel químico que nos mantenía cegados. Y los días, y los meses e incluso los años siguen corriendo hasta que de repente, algo pasa.

Cualquier eventualidad mundana, de esas que indignan al hablar de ellas, que dan rabia y que penetran y cortan la felicidad tan fría y cruelmente.

Y se acaban las tonterías, el tarareo, el dulce y se apaga la luz… Y es cuando vemos nuestro corazón hecho trizas. Hasta podemos sentir cómo se parte adentro de nuestro pecho… Es como una presión fuerte, como si una mano entrara a nuestro cuerpo y tomara nuestro corazón y lo apretara hasta acabar con él sin ningún tipo de piedad.

Y luego viene la pena, el llanto desconsolado, y comenzamos a reproducir canciones de James Blunt en nuestra mente a cada minuto, para acompañar nuestro descontento.

Damos paso al desconsuelo y no importan las palabras reconfortantes de nuestros amigos o familia, no importa quién nos aconseje. La única voz que deseamos escuchar, a pesar del daño que nos causó, es la de esa persona especial, la que parecía ser eterna.

 

  1. Y llega el punto de CATARSIS.

Escuché por primera vez el término por una conversación que tuve con mi amiga Eva, con quien suelo compartir sesiones de conversaciones profundas sobre cualquier tema que nos venga a la mente. Tal vez tú también lo hayas escuchado, o tal vez no.

En pocas palabras, es una purificación a través del sufrimiento. Yo lo veo como una terapia de shock que, aunque rudimentaria, puede llegar a ser efectiva… Poniéndome más dramática, es como la auto flagelación religiosa, que es cuando los religiosos maltratan su cuerpo deliberadamente para alcanzar la purificación.

Pero no me malinterpreten, no estoy tratando de motivar a nadie para que comience a auto flagelarse o nada por el estilo. Nuestro cuerpo es un regalo y debemos respetarlo y cuidarlo.

Sin embargo, el dolor de la pérdida de una persona especial puede ser purificador ya que a través de la profunda tristeza comienzas a ver los errores que no debes volver a cometer y poco a poco comienzas a interiorizar tu valor y lo positivo de haber dejado ir a esa persona.

Así que sólo déjalo ir. Sé que duele, pero tu mejor opción es el amor propio.

 

  1. Y CANALIZA la energía.

Esta es la palabra clave más importante a la hora de enmendar un corazón roto: CANALIZACIÓN.

Según wordreference es la recogida de corrientes de opinión, iniciativas, aspiración u otras actividades para orientarlas eficazmente.

¿Qué quiere decir esto?

Si quieres reparar tu corazón roto deberás canalizar esa energía hacia algo positivo. Aunque eso, te aseguro, no sucederá de la noche a la mañana… Aun cuando me encantaría tener una varita mágica para lograrlo.

Después de pasar por tu proceso de catarsis, en el cual probablemente te verás llorando todos los días cuando llegas en la noche a tu casa y tendrás que hacer un gran esfuerzo para levantarte de la cama para ser productiva, deberás comenzar a poco a poco a hacer pequeños cambios en tu rutina de purificación.

Pero, ¿cómo empiezo a canalizar la energía?

 

  1. ADOPTA pequeños cambios en tu día a día.

Los grandes cambios asustan, así como asusta casarse, o cambiar de trabajo o mudarse a otro país. Estas medidas drásticas en muchos casos son la solución a los problemas que nos afrontan, pero cuando se trata de un corazón roto recientemente, la impulsividad no es buena, es mejor dar pequeños pasos para mejorar poco a poco y sanar, mientras se nos enfrían los pensamientos y somos capaces de tomar decisiones más permanentes bajo el paraguas de la lógica.

Además, los cambios pequeños no dan miedo, así que…

 

SONRÍE

Cada vez que sientas ese calor que sube cuando se acerca el llanto, sonríe. Es tan simple como eso. Oblígate a sonreír. Tu cerebro no sabe la diferencia entre una sonrisa real o una sonrisa falsa. Tu cerebro sólo reconocerá una sonrisa y podrás aprovechar todos los beneficios de sonreír, aunque sea solo por un instante. Generar endorfinas le hará bien a tu corazón roto.

 

SINTONIZA LA MÚSICA CORRECTA

Cambia la música. La música tiene el poder de movernos; las vibraciones tienen el poder de movernos, tanto externa como internamente.

En metafísica, el principio de la vibración cita:

“Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”.

Y esas vibraciones se sintonizan con las nuestras. Cuando escuchas una canción triste, te sentirás triste y cuando escuches una canción alegre, te sentirás alegre.

PBS lo explica en su documental “Why music move us”, leemos las emociones en la música tal cual leemos las emociones en las vibraciones humanas.

 

COME SANAMENTE

Aunque no era fanática de la química cuando estaba en el colegio, aquella fue la clase en la que más aprendí gracias a las sesiones motivacionales de mi querido profesor Otero, algo que recuerdo como si fuera ayer es que todo en este mundo es química, y la tristeza también lo es.

Una gran parte del proceso de sanar tu corazón roto, es alimentar tu cuerpo con los nutrientes adecuados, para evitar desbalances químicos en tu cerebro que te hagan hundirte más en la situación.

No tienes que comer ni mucho, ni poco. Sólo come bien. Llénate de comida rápida, y por rápida quiero decir que no te tome mucho tiempo preparar, que en tu despensa no falten frutas, verduras, semillas y todos esos alimentos que nutrirán tu cuerpo y te ayudarán a mantener tus niveles químicos en óptimas condiciones para fortalecerte y ayudarte a reparar ese corazón roto.

Aléjate los excesos y que la comida sea también una aliada para mejorar y si puedes, toma el sol, o sumérgete en el mar, absorbe la energía de la naturaleza mientras escalas una montaña. Ayuda a tu cuerpo a ayudarte sentimentalmente.

Y esto puede ser tan simple como levantarte a las 6:30 de la mañana y tomar el sol por 15 minutos.

 

  1. Ten presente la TEMPORALIDAD.

¿Has escuchado aquél refrán que dice que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista? Pues, es completamente cierto. Hay un hecho básico en la vida que nos reusamos a acepar y es que: todo es temporal. Y eso incluye a las relaciones amorosas.

Fíjate en los niños: Cuando un niño hace un berrinche porque quiere algo, el berrinche no durará más de unas horas, porque los niños son buenos para dejar ir. Gritará por un chocolate por un rato, pero luego verá que hay helado y olvidará el chocolate por completo.

Las personas vienen y van en tu vida y aunque bien es cierto que algunas duelen más que otras con su partida, no quiere decir que esté mal que se vayan. Cada uno tiene una misión en los demás y cuando esta misión se cumple, el tiempo expira y debes dejar ir.

Todo es temporal y lo más importante es….

 

  1. Vivir en ATARAXIA; la felicidad equilibrada.

Este fue un término que aprendí en uno de esos momentos inesperados, en los que la vida te da señales para que las aproveches.

Un antiguo amigo me prestó un libro sobre la historia de América y cuando comencé a leer la primera página había una cita de un tipo llamado Epicuro, me llamo bastante la atención el nombre, pensé usarlo para nombrar a alguno de mis personajes en alguna de mis historias, así que acudí a mi buen amigo Google y comencé a leer sobre el tal Epicuro.

Y lo que comenzó como un intento por aprender más sobre la historia de mi continente, terminó en una sesión de estudio sobre Ataraxia; la felicidad equilibrada.

Ataraxia es modestia, es humildad, habla de cómo se puede llegar a ser feliz viviendo sólo con lo necesario y no más, ni menos. Y no hablo de vivir en forma precaria, aunque tal vez en los tiempos de Epicuro usar el mismo ropaje durante un mes estaba bien, aprendí a interpretar Ataraxia de una forma un poco más moderna.

Ataraxia es saber que no tienes que sentir una emoción intensa para ser feliz, es solo saber que tus emociones están en equilibrio. Es saber que no necesitas la ropa de mejor marca, sólo necesitas la que te quede lindo y te haga feliz.

Me gustaría decir que vivo completamente en Ataraxia pero mentiría, como la mayoría de los mortales a veces me excedo y me dejo llevar, porque sentir es delicioso, sobretodo sentir intensamente sin embargo, el equilibrio es realmente el objetivo mayor.

 

Espero que estas palabras clave te ayuden a superar cualquier pena amorosa o no amorosa por la que estés pasando, yo misma las he puesto en práctica muchas veces y aunque, no soy una maestra ni tengo una fórmula secreta que promete reparar tu corazón en un día, te aseguro que con un poco de tiempo, amor propio y estas palabras podrás sentirte mejor muy pronto.

También te puede gustar:

Deja un comentario